Experiencia Erasmus: Paula Anillo en Londres

Mi destino Erasmus era Londres, nunca antes había estado en Inglaterra, cuando llegue a Frimley (porque mi empresa no estaba en Londres capital), tenía que buscar alojamiento y todo lo que conlleva cuando llegas a un país extranjero.

Llegó el primer día de prácticas, yo estaba nerviosa, y como era el primer día fue todo bien; el personal era muy agradable, pero pasaban los días en la empresa y yo no desarrollaba las tareas que debía hacer. Al principio es normal que hiciésemos tareas de oficina, pero pasaban los días y yo seguía en la oficina, y no hacía actividades con niños, que era realmente lo que me interesaba. Después hubo dos semanas de vacaciones y por no completar las horas de las prácticas tenía que mudarme a Londres.

Allí busqué una asociación donde poder hacer las prácticas y encontré Irmo, es una asociación latinoamericana que ayuda a las personas extranjeras del país, en esta asociación me encuentro muy a gusto, y encima disfruto de una gran ciudad que es Londres, que me encanta.

Mi grupo de amigos. Hacer amigos en Londres no es nada difícil, la gente es muy abierta y sabe que llegas solo y a mí me abrieron los brazos.

Creo que lo peor que se lleva del Erasmus es no tener el nivel suficiente del idioma, en mi caso el inglés, pues pensaba que tenía un nivel mínimo para comunicarme. Finalmente, si te relacionas con mucha gente que habla inglés, el oído se te va haciendo y gracias a esta experiencia ganas confianza en ti y consigues defenderte.

Erasmus nos da a los estudiantes plena independencia al estar en otro país extranjero con diferentes costumbres a las tuyas, y tener que “buscarte la vida”, por así decirlo. ¡Si os brindan esta oportunidad aprovechadla!