En esta página recogemos una información muy básica de los autores extremeños citados a lo largo del trabajo. El hecho de que aparezcan estos y no otros  se debe simplemente al cúmulo de circunstancias que nos han llevado a incluir fragmentos de sus obras –que tuviéramos a mano el libro, que recordásemos un pasaje que parecía adecuado... –; en absoluto a intención canónica alguna. Para quien quiera profundizar es estos autores la bibliografía es amplia y dispersa; nosotros hemos acudido a tres obras que nos parecen básicas:

 

Miguel Ángel Lama y Luis Sáez Delgado: Literatura en Extremadura, Siglo XX. Antología didáctica de textos. Del Oeste Ediciones, Badajoz, 2003

 

Manuel Simón Viola Morato: Medio siglo de Literatura en Extremadura (Del cambio de siglo a los cincuenta), Diputación provincial de Badajoz (Colección “Rodríguez Moñino”, nº 22), Badajoz , 2003

 

Manuel Pecellín Lancharro: Literatura en Extremadura, Universitas editorial (Biblioteca Básica Extremeña), Badajoz, 1981

 

 

 

ARTURO BAREA OGAZÓN (Badajoz, 1897- Londres, 1957)

 

            Aunque nacido en Badajoz, la mayor parte de su vida transcurrió en Madrid y, tras la Guerra Civil, en Londres.

            Su obra más conocida es La forja de un rebelde, trilogía formada por La forja, La ruta y La llama, publicada en inglés entre 1941 y 1944, y en español en 1951. Otros títulos suyos son: Valor y miedo (1938), relatos sobre la guerra, y La raíz rota (1953), casi una fantasía sobre la vuelta del exilio, y el volumen de cuentos El centro de la pista (1960).

            Colaboró en el servicio de radio de la BBC.

 

 

DULCE CHACÓN (Zafra, 1954- Madrid, 2003)

 

 Dulce Chacón ha sido una mujer comprometida con su tiempo y con el pasado, que rescata para hacer justicia de la realidad olvidada. Poeta y novelista, la muerte le llegó cuando su carrera literaria se consolidaba en el panorama nacional.

Algunos de sus poemarios son: Querrán ponerle nombre (1992) o Matar al ángel (1999). De entre sus novelas, las primeras tienen como tema esencial las relaciones de pareja y la complejidad amorosa, como ocurre en la trilogía Algún amor que no mate (1996), Blanca vuela mañana (1997) y Háblame, musa de aquel varón (1998). Con Cielos de barro (2000) inicia una nueva etapa narrativa en la que prima el interés por la memoria colectiva a partir de la memoria personal; en la misma línea está La voz dormida (2002), en la que rescata la memoria de muchas mujeres republicanas durante la Guerra civil y la posguerra.

 

 

CAROLINA CORONADO (Almendralejo, 1820 – Lisboa, 1911)

 

            Mujer liberal y cosmopolita, precursora del feminismo. Tuvo un gran sentido de la justicia, como prueba su lucha contra la esclavitud en España.

            Aunque Carolina destaca como poeta, toca todos lo géneros: alguna obra de teatro como El cuadro de la esperanza o la controvertida novela Jarilla, que chocó con ciertas mentalidades conservadoras de la época.

            Gran parte de sus poesías están recogidas en diversas colecciones que la autora publicó, la primera en 1843. Otras muchas se publicaron en periódicos y revistas de difícil acceso. Su composición más reconocida es El amor de los amores.

 

 

JESÚS DELGADO VALHONDO (Mérida, 1909- Badajoz, 1993)

 

            Es uno de los más destacados poetas extremeños de la segunda mitad del siglo XX. Ejerció como maestro en diferentes poblaciones de Extremadura. En 1945 fundó, junto a otros, la revista Alcántara.

            Aunque escribió numerosos artículos y relatos, su labor literaria se centra básicamente en la poesía. Su primer libro editado fue Hojas húmedas y verdes (1944); otros títulos posteriores son: El año cero (1950), La esquina y el viento (1952), El secreto de los árboles (1963). Un árbol solo (1979) ha sido considerado capital en el conjunto de su obra poética. En su última etapa destacan libros como: Inefable domingo de septiembre (1982), Ruiseñor perdido en el lenguaje (1987), Los anónimos del coro (1988) y Huir (1994).

 

 

JOSÉ ANTONIO GABRIEL Y GALÁN (Plasencia, 1940 – Madrid, 1993)

 

            Fue periodista, editor, poeta y novelista. Director de la revista El Urogallo. Su presencia fue muy importante en la vida intelectual española, participando en multitud de iniciativas culturales.

            Autor de poemarios como Descartes mentía (1977) o Un país como este no es el mío (1978) y de una versión teatral de la obra de Manuel Azaña La velada en Benicarló.

            Como narrador plantea el conflicto entre la sociedad y el individuo. Algunos de sus títulos: Punto de referencia (1972), La memoria cautiva (1981), A salto de mata (1983), El bobo ilustrado (1986) y Muchos años después (1992).

 

 

GONZALO HIDALGO BAYAL (Higuera de Albalat, Cáceres, 1950)

 

            Profesor de Enseñanza Secundaria y escritor. Ha cultivado diversos géneros y en su obra realidad y literatura se confunden.

            Ha ejercido la crítica literaria en numerosos artículos; ha escrito ensayos como Camino de Jotán (1994) o Equidistancias (1997); libros de poemas como Certidumbre de invierno (1986). Destacan en su obra especialmente tres novelas: Mísera fue, señora, la osadía (1988), El cerco oblicuo y Amad a la dama (2002).

 

 

LUIS LANDERO (Alburquerque, Badajoz, 1948)

 

            La publicación de su primera novela Juegos de la edad tardía (1989) supuso uno de los momentos esenciales de la recuperación de la novela como género literario total. Esta obra resultó merecedora de todo tipo de premios y catapultó a su autor a al selecto grupo de los grandes novelistas del siglo XX.  Landero ofrece una narración atractiva, calificada con frecuencia como cervantina, por la relación que establece entre realidad y ficción.

            Posteriormente ha publicado: Caballeros de fortuna (1994), El mágico aprendiz (1999) y El guitarrista (2002).

 

 

PEDRO DE LORENZO (Casas de Don Antonio, Cáceres, 1917- Madrid, 2000)

 

            Dedicó su vida al periodismo y a la literatura.

            Su obra tiene un sentido unitario, que él organizó en grupos titulados Libros de la evocación. Novelas del descontento. Memorias de la tierra y los muertos y Los adioses.

Entre su producción se encuentran prosas líricas, como Tu dulce cuerpo pensado (1947), ensayos y libros de viaje: Extremadura, la fantasía heroica (1961) o sus memorias literarias: La memoria de papel (1970).

            En la mayor parte de sus libros Extremadura aparece como fondo o referencia.

 

 

MANUEL MARTÍNEZ MEDIERO (Badajoz, 1939)

 

            Este autor es la figura más importante que ha dado en el género teatral la literatura en Extremadura en el siglo XX.

             Siendo todavía estudiante escribe sus primeras obras, entre la que hay que destacar La gaviota y el mar (titulada posteriormente Jacinta se marchó a la guerra), por la que recibe un accésit en el Premio Nacional de Teatro Universitario en 1967.

            De vuelta a Badajoz, ha trabajado como funcionario de la administración y se ha dedicado a la escritura teatral y a la colaboración en prensa.

            En los últimos años de la dictadura de Franco, escribe y estrena algunas de las piezas principales de su producción teatral, que ha sido denominado “teatro antropofágico”, por proponer una especie de canibalismo moral y físico. Entre las obras de esta etapa destacan: Las hermanas de Búfalo Hill (1971), El automóvil (1973) o El bebé furioso (1974).

            Con el cambio político, inicia su ciclo de “Teatro en libertad”, del que forman parte obras como el día que se descubrió el pastel (1975) o Madrecita del alma querida (1986).

             A partir de aquí desarrollará una serie de experiencias teatrales de suerte dispar, como adaptaciones de textos clásicos, teatro de fondo histórico o piezas de carácter paródico y crítico.

 

 

MIGUEL MURILLO (Badajoz, 1953)

 

            Su teatro se caracteriza por una calidad dramática y técnica muy notables. Tras sus inicios en el teatro independiente, comienza a publicar obras que sorprenden por la contundencia con que denuncia la opresión de las ideologías dominantes, como El reclinatorio (1980), Columbella (1982) y, sobre todo, Perfume de mimosas (1988).

            En 1986 publica Las maestras, sobre la represión en el ambiente cerrado de la escuela. En 2002 recibe el premio Lope de Vega de teatro con su obra Armengol, que parte de un episodio de la Guerra Civil en Badajoz.

 

 

JUAN JOSÉ POBLADOR (Valencia de Alcántara, Cáceres, 1930)

 

 Una de las figuras más destacadas en la difícil vida cultural de la Extremadura de los cincuenta y sesenta ha sido Juan José Poblador. Su producción literaria más destacada son las dos novelas de temática social, Pensión (1958) y Canal (1961); mientras que en la primera destaca la utilización de elementos técnicos propios de la novela contemporánea, como el monólogo interior que recogemos, la segunda es el relato de los cambios que los regadíos supusieron para la vida a orillas del Guadiana.

 

 

ANTONIO REYES HUERTAS (Campanario, 1887 – 1952)

 

            Hombre profundamente religioso, desplegó a lo largo de su vida una capacidad de trabajo sorprendente (educador, periodista, agricultor, director de revistas y periódicos, secretario de juzgado, etc.).

            Se inicia en la poesía con obras como Ratos de ocio (1905), Tristeza (1908) y Nostalgia de los dos (1910), con influencias de Bécquer y Rubén Darío. En colaboración con Manuel Monterrey publica Nostalgias.

            Como narrador cultiva un realismo costumbrista y convierte a Extremadura en protagonista repetida de sus relatos. Su primera novela es Los humildes senderos (1920), aunque ya había aparecido en prensa Lo que está en el corazón (1918) y La sangre de la raza (1920). Otros títulos son: La ciénaga (1921), Agua de turbión (1924), Fuente Serena (1925), Blasón de almas (1926), etc.

            Tras la guerra civil se instala en Madrid y publicará nuevas obras como: Luces de cristal (1943), Mirta (1945) o Vientos en las campanas (1950), entre otras.

 

 

JESÚS SÁNCHEZ ADALID (Don Benito, Badajoz, 1968)

 

 Uno de los géneros de mayor auge en los últimos años es la novela histórica, uno de cuyos representantes es Sánchez Adalid, autor que declara utilizar el pasado como fuente de inspiración para hacer literatura y facilitarle al tiempo al lector un viaje en el tiempo.

Sus novelas han tenido un gran éxito y van desde la Hispania romana de La Luz de Oriente (2000) y Félix de Lusitania (2002), a la Córdoba musulmana en El Mozárabe (2001). En su última obra, La tierra sin mal (2003), nos traslada al siglo XVIII y al mundo de las reducciones jesuíticas del Paraguay.

 

 

ÁLVARO VALVERDE (Plasencia, 1959)

 

            Profesor de EGB y actual responsable del programa regional de animación a la lectura. Junto con Ángel Campos Pámpano fue coeditor de la antología  consultada de poetas extremeños Abierto al aire (1984), y codirector de la revista Espacio/Espaço Escrito. Ha recibido varios premios literarios, entre ellos el Loewe en 1991.

            Su trayectoria poética se inicia con Territorio (1985) y continúa con Las aguas detenidas (1989), Una oculta razón (1991), A debida distancia (1993), Ensayando círculos (1995), El reino oscuro (1999) y Mecánica terrestre (2002).

            Ha publicado también una novela, Las murallas del mundo (2000).

 

 

JUSTO VILA (Helechal, Badajoz, 1954)

 

            Su obra se centra en un primer momento en la investigación histórica, fundamentalmente en la Guerra Civil en Extremadura, con títulos como La Guerra Civil en Extremadura (1983) o La guerrilla antifranquista en Extremadura (1986). Más tarde derivará hacia la ficción, recuperando el concepto clásico de intrahistoria, con tres novelas: La agonía del búho chico (1994), Siempre algún día (1998) y La memoria del gallo (2001).